Siempre que llegaba de misa, partía unos pedazos de fruta, la más deliciosa, y me buscaba para entregármela dentro de un hermoso plato con un tenedor ensartado. Y me decía, prácticamente sin derecho a replicar “Quiere?”. Era su sello de distinción.

Así fue siempre, desde que tengo recuerdos. Ahí, siempre presente como cuando tuvo a sus tres hijos. En aquella época donde no había padres en casa, era la verdadera ama de casa. Y pensar que nunca se despego de la cocina o dejar de hacer oficio. Ni siquiera ayer en la mañana.

Lo que mas me sorprendía era su capacidad física. Iba sagradamente a la iglesia caminando cada domingo aunque hace 8 días no lo hizo porque se le hizo tarde y como por mas que “la vean parada, no le iban a ceder el puesto”, así me dijo aquel día. Todavía tenia una lucidez impresionante aunque ya la vista se le estaba cerrando, pero aun así iba al supermercado que le quedaba al frente, a comprar lo que hiciera falta.

También participaba en la cocción del plato diario de esta familia. Planchaba y lavaba su propia ropa, porque era ella así, terca. Tanto así que cuando se puso malita el domingo, lo primero que nos decía era que la dejaran vestir, que “como iba a salir así vestida! ” en medio de su malestar.

Nos fuimos a urgencias y la tranquilizaron. Fuimos a que el medico la revisara al siguiente día. Los exámenes de rigor dictaminaron una normalidad tranquilizadora. En la mañana la vi en la actitud que nos tiene acostumbrados. Hasta dijo que había dormido muy bien.

Por eso no entendí lo que presencie a medio día, después de un llamado urgente de las personas que estaban en la casa. Llegue en el momento en que mi tío la estaba alzando y vi un cuerpo sumergido en un sueño profundo e inmediatamente deduje que no había nada que hacer. La llevamos a la clínica que queda a unos quinientos metros y mi mama me respondió que le sentía algo de pulso. Yo solo pensaba que era el mejor momento para un milagro pero venció el sabor a dolor.

Y estoy aquí recordando y llorando y volviendo a recordar. “El pereque” era un programa de radio que siempre ponía a la hora que llegaba del colegio. Cuando soñaba con vampiros me decía que lo mejor para eso era rezar un padre nuestro.. Era la encargada de la bandeja paisa porque los frijoles le quedaban riquísimos. Y claro, el día del atraco, si vieran como reprendía a los malhechores por lo que estaban haciendo. Uno de ellos le gritaba que lo dejara en paz o no respondía. Menos mal los ladrones la dejaron tomar sus pastas sino la tragedia hubiese sido mayor.

Alguna vez confesándome con CM sobre que me dolería mas, le respondía que “mi abuela” porque ha sido como tener otra mama y fue clave en mis primeros años de vida, cuando la de verdad estaba ayudando a conseguir libertad financiera. Solo me resta decir que gracias a Dios fue así. Exactamente como me gustaría que me sucediera.

Adiós, Tolita, adiós, Fue un hermoso día de la Madre. Ahora me gobierna un inmenso vacío!. Cuando aprendas ingles, entenderás porque la puse. Es que “se siente como si el cielo estuviera muy lejos”. Tolita, déjame aliviar este dolor. No conozco otra manera.

Offspring - Gone Away.mp3 (1997)


Arreglado por Knino