Corre con los perros esta noche
Cuando pase por el centro, la escena de perros acompañando al ñerito de turno son el pan diario. O van detrás del trabadito, o van detrás de un carro esferado o la popular “zorra” (vehículo de tracción animal) y hasta se pueden apreciar cómicas escenas en donde una o dos mascotas están retozando, a pleno medio día, sobre alguna parte del “bello durmiente” callejero, como buscando éste, algo de calor humano o bueno, energía canina.
Lo bacano de los perros es precisamente eso. Son tan “brutos” que no distinguen a quien ofrecer su cariño, su lealtad y dependiendo de la raza, una excelente solución de seguridad personal. No saben de prejuicios, ni de jerarquías sociales o económicas, ni de incrementar su intelecto por que el diario vivir es su maestro. No saben que es ser el mejor, el mas capaz, solo saben de sobrevivir asi sea en tres patas o ciegos. No son hipócritas pero si a veces se las dan de vivo, con esa carita de no haber comido por días, aunque se hayan zampado un filete hace 3 segundos.
Estos descendientes de lobos me han acompañado por muchos años. Han pasado por aquí pastores, cocker spaniel y french poodle. El que mas recuerdo con especial afecto es el primero cuando vivía en el sur. Se llamaba Tony, un pastor lobo de color negro. Que berraco pa´ callejero. Era difícil mantenerlo dentro. Se ponía a ladrar por minutos o empujaba fuerte el portón para que le abriésemos. Generalmente llegaba cerca de las 6 o 7 de la noche, rasguñando la puerta. Sorprendente que el animal no tuviera una herida seria durante cada una de esas excursiones, excepto las producidas por las típicas peleas entre perros pues vivíamos sobre una calle donde transitaban las busetas y estábamos a 4 cuadras de la caracas. Murió de viejo.
El poodle que nos custodia ahora es todo un personaje. Sumamente inteligente. Parece de aquellos perritos de circo entrenados. Si se le hubiera hecho el gasto, estaría haciendo maromas como en el programa Animal Planet. Ha aprendido palabras claves. “Coca-cola” significa encerrarse en un cuarto hasta que pase la visita – larga y entretenida historia -. “Hueso” significa tomar su hueso, trapo preferido o pelota de tenis que se pasean por la casa. “Desayuno” significa que se baje de mi cama para poder ir a alimentarme en las mañanas, mientras me escolta hasta la cocina. Se alista para el típico saludo canino cuando percibe a varios metros que un habitante de la casa esta a segundos de timbrar.
Por eso es que la foto me sacudió mientras tomaba un jugo. Solo atiné a decir. “Que pesar!”. La imagen expresa fielmente todo el cariño que se le pueda profesar, aunque no entiendo porque parece que fuese tomada de día, si como lo he dicho, la explosión ocurrió después de las 10 pm. Se llamaba Lucas y es otra de las cándidas victimas de este absurdo conflicto. Al igual que tantas historias humanas, estaba en el lugar equivocado, a la hora equivocada. Bienaventurado porque no sabe que lo aniquilo precisamente el ser que a bien (o mal?) resolvió por servir y de paso dar todo lo que pueda entender como amor. Pareciera que los animales fuéramos nosotros. Que ironía!.
Y se equivoca si piensa que mi bautizo virtual tiene algo que ver con este post. Esa es otra historia.
Pet Shop Boys - Suburbia.mp3 (1986)
Arreglado por Knino

con el siguiente Subject : overdose69 para contestar tus interrogantes





Ricardo dijo
Para el “ñerito de turno”, por ejemplo, es natural dormir en el mismo piso que el del perro, no más arriba, como de costumbre; el perro no come cinco minutos después que su amo, lo hace siempre al mismo tiempo, y de su mano. Es un amor y un pacto imposible para perros y hombres que no tienen en común esa tragedia.
19 Octubre 2005 | 05:01 AM